domingo, 4 de mayo de 2008

Hoy tu nombre frente a mí

Tu nombre es el aroma que camina
entre los parajes de este paisaje vacío,
donde nada es luz, donde todo es frío,
y el bosque se ve lejano a través de las ventanas,
así el susurro eterno de la noche canta entre los pasillos.

Ese nombre es ámbar y también olvido,
a veces llama cuando no estoy tranquilo,
cuando el sueño es ajeno a toda esperanza
a todo buen destino,
es un mal presagio con matices de delirio
y un pensamiento ahogado
escondido en un cielo divino.

Ese nombre es ámbar, solo eso,
me dejó sin luz ni alma,
no me da alegrías no me da esperanzas,
no me entrega anhelos,
no me entrega calma,
y quizás en estas palabras
plasmo ese sentimiento,
solo eso,
solo el caríz de este
sueño perverso.